Páginas

jueves, junio 26, 2014

TRIste



Ecuador estaba obligado a ganarle a Francia porque ni el más iluso creía que Honduras podía ganarle o empatarle a Suiza. El problema es que Rueda no sabe cómo parar un equipo ofensivo, es más si les pidiera a los jugadores que ataquen y vayan para adelante, estos lo quedarían viendo mal y seguro llamarían al psiquiátrico para internarlo.

A Toño Valencia le asignaba tareas defensivas y al mismo tiempo le pedía que ataque y sea el conductor del equipo. Toño quedo tan confundido que se olvido de jugar al fútbol.

A Felipe Caicedo, al que ninguneo parte de la eliminatoria, lo dejó en el banco y no contento con eso lo mete faltando minutos para finalizar el partido. Lo peor de todo para meter a Michael Arroyo, que está bien para jugar contra equipos de mitad de tabla para abajo de campeonatos mediocres como el nuestro o la liga mexicana, no para jugar contra Francia.

A Montero que hizo un partido para el olvido, y no termina las jugadas ni en la Playstation, lo premia dejándolo jugar parte del segundo tiempo cuando Renato Ibarra esperaba impaciente en el banco y cuando finalmente entro hizo más en 27 minutos que Montero en 63.

Tampoco se entiende para que llevo a Jaime Ayovi, fue solo un espectador de lujo, demasiado premio para un jugador que en las eliminatorios y amistosos nunca demostró nada.

Lo peor es que la FEF piensa renovarle el contrato, a menos que haga un  curso acelerado con Arsene Wenger de fútbol ofensivo, no entiendo nada.

Si Rueda sigue al frente de la selección mejor ni ver la Copa América...